El propósito central del proyecto es producir bioplásticos utilizando una materia prima propia de la región, lo que permitiría aprovechar recursos locales y abaratar los procesos de fabricación. Al mismo tiempo, la iniciativa busca disminuir los costos asociados a la importación de materiales y ofrecer una alternativa más accesible para distintos sectores productivos.
Un grupo de especialistas del CONICET está desarrollando bolsas biodegradables utilizando almidón de mandioca como insumo principal. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el proyecto permite obtener bioplásticos elaborados con una materia prima de origen regional, lo que reduce la dependencia de materiales importados y disminuye el impacto ambiental. Esta iniciativa se puso en marcha a partir de un convenio con la empresa misionera Plastimi SRL, dedicada a la fabricación de envases plásticos. El trabajo se realiza en el Instituto de Materiales de Misiones e involucra a diferentes equipos de investigación vinculados a materiales, celulosa y envases.
El desarrollo cobra especial importancia debido a que en Argentina no existe producción local de este tipo de materiales, por lo que la industria depende de resinas importadas desde Europa hechas a base de almidón de maíz. El convenio apunta a generar una tecnología eficiente y una formulación innovadora para producir pellets, que luego se utilizan para elaborar bolsas y películas flexibles. Además, se incorporan aditivos provenientes de residuos de la industria forestal, como micro y nanocelulosa y derivados de colofonia, lo que se alinea con los principios de la economía circular y aporta soluciones más sustentables.
La elección de la mandioca responde a su relevancia dentro de la economía regional de Misiones y a su potencial como base para bioplásticos. Mientras que en otros países se suelen emplear almidones de papa o maíz, este proyecto busca desarrollar un material novedoso y una tecnología transferible a la industria local. Desde el CONICET señalan que el avance permitirá agregar valor a recursos propios y disminuir la utilización de plásticos derivados del petróleo. Además, el equipo trabaja en materiales destinados al sector agrícola, como películas biodegradables usadas en cultivos provinciales.







