En el contexto de la Semana de Concientización sobre Antibióticos, se impulsa una campaña destinada a fomentar el uso responsable de estos medicamentos y a recordar la importancia de evitar su consumo indiscriminado.
La Semana Mundial de Concientización sobre el uso de Antibióticos, promovida por la Organización Mundial de la Salud, busca visibilizar el avance de la resistencia antimicrobiana y reforzar la importancia de emplear estos medicamentos de manera adecuada. Este fenómeno ocurre cuando distintos microorganismos desarrollan mecanismos que les permiten evadir el efecto de los tratamientos, lo que convierte infecciones antes controlables en cuadros graves o potencialmente mortales. Además, genera internaciones más prolongadas, incrementa los costos sanitarios y compromete la seguridad de numerosos procedimientos médicos habituales.
Las proyecciones de la Universidad de Washington advierten un aumento significativo de las muertes por resistencia antimicrobiana en las próximas décadas, lo que refuerza la urgencia de adoptar medidas colectivas. La campaña de 2025 resalta la necesidad de proteger la eficacia de los antibióticos, una tarea que no recae únicamente en los profesionales de la salud. Evitar la automedicación, completar los tratamientos indicados, no usar antibióticos para enfermedades virales y adoptar hábitos que reduzcan las infecciones, como higiene adecuada, ventilación y vacunación, son acciones clave. También se destaca el rol de la alimentación saludable en el fortalecimiento del sistema inmunológico y la microbiota intestinal.
El personal sanitario cumple un papel central en educación y acompañamiento, ya que promover el uso racional de los antibióticos y fomentar prácticas saludables puede tener un impacto directo en la contención del problema. Cada decisión cotidiana influye: desde no guardar restos de medicamentos hasta no interrumpir los tratamientos antes de tiempo. Preservar la utilidad de los antibióticos es esencial para garantizar que sigan siendo herramientas efectivas y para asegurar un futuro en el que las infecciones continúen siendo tratables.







