La Universidad de California, en colaboración con la fundación Dust-to-Digital, dio un paso clave para la preservación del patrimonio sonoro de Estados Unidos al liberar miles de grabaciones poco conocidas de jazz, blues y folk. Estas piezas, registradas originalmente en la década del 30, fueron restauradas y digitalizadas con el objetivo de acercar al público la riqueza musical de una época que marcó el nacimiento de las grandes tradiciones populares del país.
Miles de grabaciones que reflejan el espíritu más puro y olvidado de la música estadounidense de los años 30 fueron rescatadas del olvido gracias a una alianza entre la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) y la fundación sin fines de lucro Dust-to-Digital. Esta colaboración permitirá que el público acceda libremente a un vasto archivo de canciones de la era del jazz y la Gran Depresión, preservando una parte esencial del patrimonio sonoro del país.
El proyecto, liderado por la biblioteca de UCSB, incorporará unas 50.000 grabaciones procedentes del archivo de Dust-to-Digital al Discography of American Historical Recordings (DAHR), una base de datos que ya reúne más de 440.000 registros de la época de los discos de 78 rpm. Hasta el momento, se digitalizaron y subieron más de 5.000 piezas, y el proceso continúa con miles más en camino. Según David Seubert, curador de la colección de artes escénicas de la universidad, la iniciativa busca democratizar el acceso a materiales de enorme valor histórico y cultural.
La fundación Dust-to-Digital, creada en 1999 por Lance Ledbetter y su esposa April, se especializa en rescatar y preservar grabaciones raras, además de editar materiales con relevancia patrimonial. En esta tarea, los técnicos instalan equipos en las casas de coleccionistas y digitalizan cuidadosamente los discos, en un trabajo que puede llevar meses o incluso años. Su compromiso con la preservación cultural fue reconocido con varios premios Grammy, incluyendo Mejor Álbum Histórico por Art of Field Recording (2007) y Voices of Mississippi (2019).
Entre las joyas que ya pueden escucharse en el DAHR figuran temas de Memphis Minnie, Eva Taylor y el reverendo J.M. Gates, así como dos grabaciones únicas del guitarrista Lane Hardin. Una gran parte del nuevo material proviene de la colección del legendario Joe Bussard, quien dedicó más de siete décadas a reunir unas 15.000 piezas de blues, jazz, folk y góspel. “Joe tenía un acervo único e irrepetible”, destacó Seubert, subrayando que esta alianza permite mantener vivo ese legado al combinar preservación con acceso público.







