Las olas de calor, cada vez más frecuentes, son fenómenos extremos que se prolongan desde unos días hasta varios meses. Estas condiciones no solo afectan al clima, sino que también ponen en riesgo la salud, especialmente en personas vulnerables. Aquí explicamos qué las genera y cómo impactan en la vida diaria.
Las olas de calor se definen por la persistencia de temperaturas inusualmente altas, tanto en máximas como mínimas. En Argentina, un evento es considerado ola de calor cuando las temperaturas superan los promedios históricos durante tres días consecutivos. Estos fenómenos son cada vez más comunes debido al cambio climático.
Aunque las olas de calor pueden durar desde pocos días hasta varias semanas, su frecuencia ha aumentado en los últimos años. Un estudio de 2024 reveló que las olas de calor han crecido un 67% en las últimas cuatro décadas, pasando de una duración promedio de 8 a 12 días entre 1979 y 2020.
El cambio climático contribuye a intensificar estos fenómenos, ya que las emisiones de gases de efecto invernadero alteran el clima global. En particular, la subsidencia, el bloqueo atmosférico y la advección de aire cálido provocan que las temperaturas extremas persistan por más tiempo, afectando amplias áreas.
Las olas de calor pueden ser mortales, especialmente para niños, ancianos y personas con enfermedades preexistentes. En Argentina, se ha registrado un aumento en la mortalidad debido al calor extremo, lo que subraya la necesidad de tomar precauciones para evitar enfermedades graves relacionadas con el calor.







