El calor extremo y la alta demanda de electricidad en medio de la ola de calor provocaron apagones en varias provincias, incluida Córdoba. La situación generó que más de 30.000 usuarios en el AMBA se quedaran sin suministro eléctrico. A pesar de los esfuerzos por reestablecer el servicio, el sistema continúa sometido a presión.
En Córdoba y el norte del país, la caída en la demanda de energía fue evidente, con cortes en provincias como La Rioja, Catamarca, Formosa y Chaco. La causa principal fue la salida de servicio de varias líneas de alta tensión, que afectaron la distribución. El colapso de la red, sumado al intenso calor, generó una gran tensión en el sistema.
Las autoridades de energía, como Cammesa, anticiparon que el récord de consumo se alcanzaría este lunes, con picos que superaron los 29.000 megawatts. Mientras tanto, la importación de electricidad desde Brasil fue una de las medidas tomadas para aliviar la carga, aunque el sistema sigue siendo vulnerable a situaciones críticas.
El gobierno y las distribuidoras están trabajando en medidas para evitar futuros apagones. En particular, se ha pedido a grandes usuarios reducir su consumo y se están tomando decisiones para mejorar la infraestructura eléctrica. Sin embargo, el sistema sigue enfrentando desafíos debido a la falta de inversiones y a una red que no ha crecido al ritmo de la demanda.







