Entre ellos, se encuentran especies autóctonas y otras de origen extranjero que se han adaptado bien a las condiciones locales.
Uno de los árboles más plantados es el pino, especialmente en las regiones de la Patagonia, donde se utiliza tanto para la reforestación como para la industria forestal. Su rápido crecimiento y resistencia a diferentes climas lo han convertido en una opción popular.
El eucalipto es otro de los árboles más comunes en el país, especialmente en las zonas del norte y centro. Esta especie es conocida por su capacidad para crecer rápidamente y por su uso en la producción de celulosa y papel. Sin embargo, también genera controversias debido a su impacto en los ecosistemas locales.
En las ciudades, los árboles como el jacarandá y el tilo son muy populares por su sombra y belleza. El jacarandá, con sus flores lilas, es especialmente apreciado en primavera, mientras que el tilo, además de ser ornamental, es utilizado por sus propiedades medicinales.






