El dengue es una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, cuyas picaduras pueden causar fiebre alta, dolores musculares y complicaciones graves. Con la llegada del calor, las autoridades sanitarias recomiendan intensificar las medidas preventivas. Aquí, algunas acciones clave para frenar su propagación.
El primer paso fundamental es eliminar los criaderos de mosquitos. Esto incluye vaciar, limpiar o cubrir recipientes como cubos, neumáticos y macetas que acumulan agua. También es importante cambiar el agua de los floreros con frecuencia y mantener los tanques de agua tapados.
El uso de repelentes, mosquiteros y ropa de manga larga ayuda a evitar las picaduras, especialmente en zonas de alto riesgo. Durante las horas de mayor actividad del mosquito, que son al amanecer y al atardecer, se recomienda tomar precauciones adicionales.
Por último, ante los primeros síntomas de fiebre, dolor detrás de los ojos o erupciones en la piel, es crucial consultar a un médico. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden evitar complicaciones graves, como el dengue hemorrágico.







