Así lo muestra un reporte científico del Equipo de Acción Climática de las Naciones Unidas a partir de datos de la NASA, la Administración Espacial de Estados Unidos, llamado El aumento del nivel del mar en un mundo que se calienta y difundido esta semana, sobre la base también de información científica del panel de expertos en clima de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés).
Para António Guterres, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “Es una situación de locos. La suba del nivel del mar es una crisis enteramente provocada por la humanidad que pronto alcanzará una escala casi inimaginable, sin ningún bote salvavidas que nos ponga a salvo”, dijo, al tiempo que reclamó a los países del G20 –que son los mayores emisores de los gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento del planeta y grupo del que la Argentina forma parte– “tener capacidad y responsabilidad” para liderar este debate.
La Argentina, como todos los países costeros, no escapa a este riesgo: según un estudio de la organización Climate Central, una de las zonas más vulnerables de nuestro país es la costa atlántica bonaerense, lo que incluye ciudades como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell, así como partidos del conurbano como Berazategui, Ensenada, Florencio Varela, Lanús y Quilmes.
Otro punto sensible es el delta del Paraná, con la provincia de Entre Ríos en la mira: allí, las áreas de mayor riesgo se encuentran en las costas del río Uruguay, donde están las ciudades de Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, así como zonas bajas, más que nada en los departamentos de Diamante, Victoria y Gualeguay.







